Barcelona, 2026.- Las vacaciones de Semana Santa suponen un reto para los conductores, ya que suelen juntarse una serie de factores que dificultan especialmente la conducción. La DGT calcula que se producirán alrededor de 16 millones de desplazamientos, concentrados en pocos días, lo que aumenta significativamente en volumen de tráfico en las carreteras. Además, serán fechas con una meteorología muy cambiante, con lluvias y variaciones de temperaturas. Por si esto fuera poco, en esta época del año el sol comienza a incidir con más fuerza, lo que afecta a la visión; y en la madrugada del domingo habrá un cambio horario, por lo que amanecerá y anochecerá más tarde en la operación retorno. También hay un mayor movimiento de animales e insectos, y de crecimiento y floración de las plantas, con un aumento del polen y de polvo en el ambiente.
Todo ello afecta especialmente a la visibilidad, con el parabrisas y los limpiaparabrisas como protagonistas. No hay que olvidar que el 90% de la información que recibimos al conducir nos llega a través de la vista.






















