Mercedes-Benz acaba de presentarnos nuevo VLE eléctrico, un modelo que inaugura la nueva arquitectura modular de vans eléctricas de la marca alemana. No es simplemente otro monovolumen electrificado. El fabricante lo presenta como una Grand Limousine, una categoría propia que mezcla el refinamiento dinámico de una berlina con la flexibilidad de un vehículo familiar de gran tamaño.
El objetivo es claro de este modelo es crear un coche capaz de adaptarse a familias, viajeros frecuentes, clientes corporativos o servicios premium de transporte, sin renunciar al lujo ni a la tecnología.
Una de las curiosidades del proyecto es que el VLE forma parte de una estrategia mucho más amplia. Mercedes planea construir toda una familia de vans eléctricas sobre esta nueva plataforma.
Una silueta inesperadamente aerodinámica
A primera vista, el VLE sorprende porque no parece un monovolumen convencional. Gracias a la nueva arquitectura eléctrica, los diseñadores han podido crear una silueta más baja y estilizada de lo habitual en este tipo de vehículos.
Ese diseño tiene un motivo muy concreto: la eficiencia. El modelo alcanza un coeficiente aerodinámico de 0,25, una cifra que normalmente se asocia con berlinas aerodinámicas y no con vehículos capaces de transportar hasta ocho personas.
Otro detalle curioso está en la iluminación. La firma luminosa del VLE no se limita a los faros tradicionales. En algunas versiones, un borde iluminado rodea la parrilla, mientras que una banda de luz conecta los faros delanteros. En la parte trasera ocurre algo similar, las luces describen una forma de U invertida, creando una identidad visual reconocible incluso en la noche.
Un interior que intenta parecer más un salón que un coche
Si hay un lugar donde Mercedes ha querido romper moldes es el interior. El VLE está pensado para ofrecer una sensación más cercana a un espacio habitable que a un vehículo convencional.
Uno de los elementos más llamativos es el techo panorámico Sky View, una gran superficie de vidrio que se extiende desde el pilar B hasta la parte trasera. Este techo crea una sensación de amplitud muy marcada y, combinado con la iluminación ambiental envolvente, genera lo que Mercedes describe como un efecto wraparound, donde la luz rodea a los ocupantes desde el cockpit hasta la tercera fila.
Curiosamente, la iluminación ambiental no es solo decorativa. También forma parte de la comunicación del vehículo con los pasajeros, ya que puede cambiar de color según determinadas funciones o modos de conducción.
El curioso “ballet de asientos” del VLE
Uno de los elementos más originales del modelo es su sistema de configuración interior. Mercedes lo ha bautizado de forma bastante peculiar: “seat ballet” o ballet de asientos.
Los asientos traseros pueden desplazarse automáticamente mediante el sistema multimedia o incluso desde la aplicación del vehículo. Dependiendo del modo seleccionado, el interior se reorganiza por sí solo.
Por ejemplo, en el modo pensado para equipaje, los asientos se desplazan hacia delante para maximizar el espacio de carga. En cambio, en el modo executive, se mueven hacia atrás para crear más espacio para las piernas.
En las versiones con asientos manuales aparece otra curiosidad y es que cada asiento incorpora cuatro ruedas integradas, lo que permite sacarlo del vehículo y literalmente rodarlo hasta el garaje.
Un vehículo grande pero según la marca, muy dinámico y manejable
Aunque el VLE es un vehículo amplio, Mercedes ha trabajado para que no resulte torpe en ciudad. El secreto está en la dirección del eje trasero, capaz de girar hasta siete grados.
Gracias a este sistema, el radio de giro se reduce a 10,9 metros, una cifra muy cercana a la de modelos mucho más compactos como el Mercedes CLA. Esto permite maniobrar con mayor facilidad en calles estrechas o aparcamientos.
Otro detalle interesante es que el conductor necesita menos vueltas de volante para alcanzar el máximo giro, lo que hace que el vehículo resulte más ágil de lo que su tamaño podría sugerir.
Con las tres filas de asientos instaladas, el vehículo ofrece un volumen de maletero de hasta 795 litros, suficiente para transportar equipaje familiar o material de viaje sin dificultad. Sin embargo, el sistema modular del interior permite ampliar significativamente ese espacio. Si se retiran los asientos traseros manuales, el volumen disponible puede crecer hasta 4.078 litros, convirtiendo el habitáculo en un amplio espacio de carga ideal para transportar equipamiento deportivo, bicicletas, material de camping o incluso objetos voluminosos.
Una eficiencia eléctrica muy poco habitual
En el apartado técnico, Mercedes ha puesto mucho énfasis en la eficiencia del sistema de propulsión. El VLE utiliza un motor eléctrico delantero basado en una máquina síncrona de imanes permanentes.
El conjunto alcanza una eficiencia de hasta el 93 % desde la batería hasta las ruedas, una cifra especialmente elevada. En las versiones con tracción total se añade un segundo motor trasero que solo se activa cuando es necesario, gracias a un sistema llamado Disconnect Unit.
Este sistema desconecta el motor trasero cuando no se necesita tracción adicional, reduciendo así el consumo energético.
El VLE también destaca por su autonomía. Mercedes afirma que el modelo puede superar los 700 kilómetros según el ciclo WLTP, una cifra que lo sitúa entre los vehículos eléctricos más capaces para viajes largos.
La arquitectura eléctrica de 800 voltios permite aprovechar potencias de carga muy elevadas. En condiciones ideales, el vehículo puede recuperar hasta 355 kilómetros de autonomía en solo 15 minutos.
Una curiosidad que Mercedes suele mencionar es que durante una prueba de larga distancia entre Stuttgart y Roma (unos 1.100 km) el vehículo solo necesitó dos paradas de carga de aproximadamente quince minutos cada una.
Navegación inteligente basada en Google
El sistema de navegación también introduce novedades. El VLE utiliza Google Maps integrado directamente en el sistema del vehículo, combinado con el Automotive AI Agent de Google Cloud.
Esto permite planificar rutas teniendo en cuenta factores como el tráfico, la autonomía restante, el consumo energético o la disponibilidad de estaciones de carga.
La interfaz de navegación incorpora además una función llamada MBUX Surround Navigation, que muestra una representación tridimensional del entorno en el cuadro de instrumentos. De esta forma el conductor puede ver cómo el vehículo interpreta la carretera y el tráfico que lo rodea.
Un sistema digital que controla prácticamente todo
El cerebro del VLE es el nuevo Mercedes-Benz Operating System (MB.OS), un sistema operativo propio que conecta todos los sistemas del coche.
Este software gestiona desde el infotainment hasta los asistentes de conducción, pasando por la gestión energética del vehículo. Además, el sistema permite actualizaciones remotas, por lo que muchas funciones pueden mejorar o ampliarse con el tiempo.
La potencia informática del sistema es suficiente para manejar los datos procedentes de 10 cámaras, 5 radares y 12 sensores ultrasónicos, que forman la base de los sistemas de asistencia a la conducción.
Datos técnicos principales del Mercedes-Benz VLE
Característica
Mercedes-Benz VLE 300
Mercedes-Benz VLE 400 4MATIC
Tipo de vehículo
Grand Limousine eléctrica
Grand Limousine eléctrica AWD
Potencia
203 kW
más de 300 kW
0-100 km/h
—
6,5 segundos
Autonomía WLTP
más de 700 km
más de 700 km
Capacidad útil de batería
115 kWh
115 kWh
Consumo estimado
20,4–18,6 kWh/100 km
21,1 kWh/100 km
Arquitectura eléctrica
800 V
800 V
Potencia de carga DC
hasta 300 kW
hasta 300 kW
Autonomía recuperada en 15 min
hasta 355 km
hasta 355 km
Radio de giro
10,9 m
10,9 m
Capacidad de remolque
hasta 2,5 toneladas
hasta 2,5 toneladas
Galería de imágenes
10 marzo, 2026
10 marzo, 2026
10 marzo, 2026
10 marzo, 2026
Automobile Magazine-Spain


























