Lo que a bote pronto puede parecer un simple e inocente aviso a amigos o conocidos en un chat grupal podría costarle miles de euros en forma de multa a una conductora española.
Eso es lo que le ha ocurrido a una mujer en Ibiza tras alertar de un control de la Guardia Civil en un canal de Telegram. Un gesto casi automático para muchos conductores, pero que esta vez tuvo consecuencias casi inmediatas.
El detalle que hizo saltar las alarmas
Todo ocurrió en Santa Eulalia des Riu, durante un control rutinario de la Guardia Civil en una rotonda. Los agentes detuvieron a dos mujeres para una verificación habitual y, tras comprobar la documentación, les permitieron continuar sin problema.
Minutos después, algo llamó la atención de los guardias: el tráfico prácticamente desapareció. Una rotonda por la que circulaban coches de forma constante quedó casi vacía. ¿Casualidad?, no, alguien había dado la voz de alarma.
El mensaje que lo cambió todo
La pista estaba en el móvil. Concretamente, en Telegram. Los agentes localizaron un mensaje en un grupo llamado “Anonymous Group” donde se alertaba con claridad de la presencia del control policial.
No tardaron en comprobar quién había escrito ese mensaje. La sorpresa fue mayúscula: la autora era una de las mujeres que acababan de parar minutos antes. La Guardia Civil levantó entonces un acta de denuncia por alertar de un control y por difundir información relacionada con la actuación policial.
Una multa que le puede caer es una barbaridad
Mucha gente sigue creyendo que avisar de controles es una picardía sin consecuencias. La realidad es muy distinta. Según la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, este tipo de conductas pueden considerarse infracción grave o muy grave.
Las sanciones económicas van desde los 601 euros hasta los 30.000 euros. Una horquilla tan amplia como intimidante. Lo que empezó como un mensaje rápido en Telegram podría acabar convirtiéndose en una de las multas más gordas de su vida.
No es solo evitar una multa
Desde la Guardia Civil lo repiten desde hace años: avisar de controles no solo ayuda a quien quiere esquivar una sanción, sino también a personas que pueden estar cometiendo delitos graves.
Telegram, WhatsApp y el ojo de la policía
Este caso no es aislado. En los últimos años, la policía ha puesto el foco en grupos de WhatsApp, Telegram y aplicaciones similares dedicadas a avisar de controles y radares.
En 2024 llegaron las primeras sentencias: desde particulares que gestionaban grupos con miles de usuarios hasta empresas responsables de apps diseñadas específicamente para alertar de controles policiales. La justicia empieza a marcar límites claros.
Un a navegantes…
Lo ocurrido en Ibiza es una advertencia directa para quienes siguen compartiendo este tipo de mensajes sin pensarlo dos veces. La Guardia Civil vigila, investiga y sanciona. Y la excusa de “todo el mundo lo hace” ya no sirve y para que reflexiones al respecto, te dejo este vídeo de una conocida campaña francesa que velaba porque no hubiera avisos de los controles policiales.
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