En pleno 2026 aún hay gente que se pregunta para qué demonios sirve la ITV. Como norma general, la gente que se hace esta pregunta –entre lo que yo me incluyo- suelen tener el coche en un estado correcto tanto estético como funcional. No hablo de tener el coche como si fuera nuevo, hablo de que no parezca una cunda y de que por su puesto no sea un arma mortal para el resto de usuarios de la vía.
Hoy gracias a AECA-ITV hemos podido saber que hay motos que llegan a la ITV perfectamente cuidadas y otras que parecen haber sobrevivido a tres apocalipsis.
La Asociación ha recopilado una serie de fotografías tomadas en estaciones de inspección de todo el país que muestran algunos de los defectos más impactantes detectados en motocicletas y ciclomotores.
Las imágenes, captadas por inspectores de más de 400 estaciones de ITV, dejan claro que muchos vehículos circulan con fallos en elementos críticos para la seguridad: frenos, neumáticos, suspensión o incluso sistemas de identificación.
Los motoristas siguen siendo uno de los colectivos más vulnerables en carretera. En 2025 fallecieron 334 personas en vehículos de dos ruedas en vías interurbanas, lo que representa aproximadamente el 25 % de todas las víctimas mortales, a pesar de que las motos suponen una parte menor del parque de vehículos.
Frenos: cuando el problema está justo donde no debería
Uno de los fallos más preocupantes que aparecen en estas imágenes afecta directamente al sistema de frenado. Los inspectores han detectado desde pastillas de freno inexistentes o completamente gastadas hasta discos con un desgaste extremo o pinzas mal ancladas.
También aparecen manetas de freno partidas o sujetas de forma improvisada, con riesgo de desprenderse. Si esa pieza falla en una frenada de emergencia, el margen de reacción del conductor desaparece.
Neumáticos y suspensión: perder el control es más fácil de lo que parece
Otra categoría donde aparecen auténticas joyas del desastre es la de ruedas, neumáticos y suspensión.
Las fotos muestran neumáticos con la banda de rodadura totalmente gastada o agrietada, amortiguadores con fijaciones defectuosas e incluso retenes de suspensión reventados con fuga de aceite.
Este último fallo no solo afecta a la estabilidad. El aceite puede terminar en discos o pastillas de freno, reduciendo su eficacia.
Defectos estructurales y piezas mal instaladas
Las inspecciones también han detectado problemas en carrocería, chasis y equipamiento exterior.
Entre los casos recogidos aparecen: ruedas que rozan con el guardabarros, retrovisores no homologados, cuadros de instrumentos sueltos y testigos varios encendidos.
Otra parte de los defectos detectados tiene que ver con modificaciones no registradas.
Las fotos muestran maletines o accesorios instalados sin anotación en la tarjeta ITV, así como placas de matrícula colocadas en posiciones no reglamentarias.
La ITV ya no es una simple revisión, es un filtro de seguridad
Desde AECA-ITV recuerdan que la inspección técnica permite detectar este tipo de problemas antes de que provoquen un accidente. En vehículos con menor protección estructural, como motos o ciclomotores, el mantenimiento resulta todavía más crítico.
La asociación recomienda pasar la ITV hasta un mes antes de su fecha de caducidad, ya que hacerlo con antelación no modifica la fecha de la siguiente inspección y permite organizar la cita sin prisas.
Además de mejorar la seguridad, evitarás la multa correspondiente: 200 euros por circular con la ITV caducada y hasta 500 euros en casos más graves.
11 marzo, 2026
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10 marzo, 2026
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