El desembarco de Chery en Europa ha pasado por ver la llegada de la propia Chery, de Omoda, de Jaecoo, de Lepas así como el renacer de la propia Ebro.
Ahora que ya tienen fábrica en España y que están ensamblando modelos de la marca Ebro y dentro de poco de la marca Jaecoo y Omoda, el gigante chino del automóvil ha confirmado que abrirá su sede europea en Liverpool y, de paso, ha avivado los rumores de un acuerdo con Jaguar Land Rover (JLR) para fabricar coches chinos en suelo británico.
Esto quiere decir que si se materializa, las fábricas con espacio libre empezarán a producir modelo de marcas chinas con mucha hambre de crecer en suelo europeo.
Liverpool gana mucho con este movimiento
La nueva base europea estará gestionada por Chery Commercial Vehicle (CCV) y, aunque todavía no hay fecha oficial de inauguración, en Liverpool ya descorchan el champán.
Aquí entra en escena Jaguar Land Rover, que no atraviesa precisamente su mejor momento. Tras un 2025 para olvidar —con el dichoso ciberataque incluido y más de cinco semanas de producción paralizadas—, JLR tiene capacidad libre en sus plantas y la necesidad urgente de rentabilizarlas.
¿La solución? Fabricar modelos de Chery en Reino Unido. No sería un salto al vacío: ambas compañías se conocen bien desde que en 2012 montaron Chery Jaguar Land Rover para producir coches en China. Ahora el movimiento podría ir justo en la dirección contraria.
Todos ganan (al menos sobre el papel)
Para Chery, producir coches en Reino Unido significa obtener el sello “Made in UK”, logística más sencilla y un empujón brutal a su imagen en Europa. Para JLR, es oxígeno puro porque traerá más actividad a sus fábricas, más ingresos y se protegerán los empleos.
Chery llegó al mercado británico en agosto de 2025 y en solo unos meses vendió más de 5.500 coches. Para ponerlo en contexto, Chery vendió (sin que la conocieran) mucho más que marcas de toda la vida como Alfa Romeo, DS, Genesis o Smart.
Mientras tanto, JLR sigue apostando fuerte por China, su segundo mercado más importante fuera de EE. UU. Allí prepara el regreso del Freelander, esta vez convertido en SUV eléctrico de última generación.
¿Coches chinos ‘Made in Britain’? Todo apunta a que sí
Por ahora, ni Chery ni Jaguar Land Rover confirman nada oficialmente. Pero entre la nueva sede en Liverpool, la relación histórica entre ambas marcas y las fábricas británicas con espacio de sobra, el escenario está bastante claro.
Si el acuerdo se cierra, Reino Unido podría convertirse en el trampolín europeo de los coches chinos. Y esta vez, con acento británico.
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