Stellantis pulsa el botón de reinicio de emergencia. reset-stellantis-perdidas-dividendo-canceladoEl gigante automovilístico ha reconocido uno de los mayores errores estratégicos de su historia reciente y lo ha hecho pagando un precio colosal: 22.200 millones de euros en cargos extraordinarios, una pérdida neta histórica, la cancelación del dividendo y un cambio radical de rumbo que deja en evidencia el fracaso de sus previsiones sobre el coche eléctrico.
El coste de una apuesta fallida
Durante años, Stellantis se presentó como uno de los abanderados de la transición eléctrica. Hoy, la realidad golpea con fuerza al grupo y es que la compañía admite haber sobreestimado el ritmo del cambio energético, alejándose de los deseos (y del bolsillo) de los clientes. El resultado es demoledor y se traduce en proyectos cancelados, plataformas depreciadas y miles de millones evaporados.
Sin dividendo y con pérdidas récord
El golpe no es solo industrial, también financiero. Stellantis cerró 2025 con pérdidas de hasta 21.000 millones de euros, lo que ha llevado al consejo de administración a tomar una decisión dolorosa para los accionistas. Para empezar, no habrá dividendo en 2026 y ojo, porque esto es una señal inequívoca de que la prioridad ya no es recompensar al mercado, sino evitar que el barco haga aguas.
Para reforzar su posición, la empresa ha dado luz verde a la emisión de hasta 5.000 millones de euros en deuda híbrida perpetua, una maniobra que muchos analistas interpretan como un salvavidas financiero preventivo.
El “reset”: reconocer el error… y volver al motor de combustión
El nuevo CEO, Antonio Filosa, no ha esquivado la autocrítica. En un discurso poco habitual en el sector, ha admitido que la estrategia anterior ignoró la realidad del mercado. El nuevo mantra es claro, que el cliente compre lo que quiera y eso es bueno porque Stellantis, puede estar ahí, ofreciendo la tecnología que este cliente quiere.
Las primeras medidas adoptadas en 2025 para iniciar el “reset” y catalizar el crecimiento fueron las siguientes:
Anuncio de la mayor inversión en la historia de Stellantis en Estados Unidos:
Inversión de 13.000 millones de dólares en 4 años para impulsar el crecimiento en EE. UU.
Lanzamiento de 5 nuevos vehículos y 19 evoluciones de producto
Creación de más de 5.000 empleos y aumento del grado de utilización de la capacidad productiva en Estados Unidos
Lanzamiento de 10 nuevos productos en 2025 y ampliación de la oferta de sistemas de propulsión, incluyendo:
Regreso del emblemático motor HEMI® V-8 en la pickup Ram 1500
Regreso del Jeep® Cherokee e introducción de la nueva generación del Jeep® Compass
Lanzamiento del Dodge Charger SIXPACK de dos puertas
Lanzamiento del Fiat Grande Panda y del Fiat 500 Hybrid
Lanzamiento de los Citroën C3 Aircross y C5 Aircross
Cancelación de proyectos de vehículos que no podrán alcanzar una rentabilidad suficiente, incluido el Ram 1500 BEV inicialmente previsto, para alinearse con la demanda real de los clientes y con la evolución regulatoria en Estados Unidos.
Reorganización global y profunda de los procesos de fabricación y de gestión de la calidad. En este contexto, la empresa contrató a más de 2.000 ingenieros durante 2025, principalmente en América del Norte.
Brotes verdes… ¿o espejismo?
La compañía asegura que el cambio empieza a notarse y que han detectado un aumento de pedidos, una mejora de la calidad y un mayor crecimiento de ventas aunque personalmente creo que con una deuda latente, miles de millones aún por desembolsar y un entorno regulatorio incierto en Europa, el margen de error es mínimo.
El caso Stellantis lanza un mensaje contundente al sector del automóvil y es que adelantarse demasiado al mercado puede ser tan peligroso como quedarse atrás. La transición eléctrica sigue adelante, sí, pero ahora con una lección escrita en números rojos.
El 21 de mayo, durante su Investor Day, Stellantis mostrará todas sus cartas.
6 febrero, 2026
6 febrero, 2026
6 febrero, 2026
6 febrero, 2026
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