Que nuestro coche funcione a la perfección depende de multitud de pequeños factores que se alinean para que todo funcione como una máquina bien engrasada. Una de esas pequeñas piezas que hacen que todo vaya rodado son los fusibles. Son pequeños componentes eléctricos que pasan desapercibidos… hasta que algo deja de funcionar. Un elevalunas que no sube, la radio que no enciende o las luces que fallan tienen un denominador común: hay un fusible fundido. En estas líneas vamos a conocer a estos grandes desconocidos: qué son, para qué sirven, dónde estás y síntomas de que se ha fundido alguno.
Los fusibles: qué son
Los fusibles presentes en nuestro coche son pequeños componentes de seguridad que protegen el sistema eléctrico del vehículo. Su función principal es muy sencilla: cortar la corriente cuando hay una sobrecarga o cortocircuito. Están formados por un filamento metálico calibrado que se funde si pasa por él más corriente de la permitida. Es decir, si algo va mal ellos se rompen para que no lo haga otro componente más importante y de mayor importancia dentro de nuestro coche.
En nuestro automóvil hay múltiples fusibles y cada uno de ellos se encarga de proteger un circuito concreto que hace funcionar una parte de nuestro coche como puede ser el limpiaparabrisas, el elevalunas eléctrico o la radio. Una vez que nuestro fusible se rompe por esa sobrecarga, el sistema que estuviese protegiendo dejará de funcionar. Un fusible es relativamente sencillo de reemplazar en caso de que se estropee y dependerá en buena medida del tipo que sea.
Tipos de fusibles
No hay un único tipo de fusible en nuestro vehículo ya que dependiendo del componente eléctrico al que estén vinculados van a necesitar mayor o menor amperaje para funcionar y eso definirá el tipo de fusible necesario que, en la mayoría de los casos lleva un color asignado. Según el amperaje y el color estos son los tipos de fusibles.
Naranja: 5 amperios
Rojo: 10 amperios
Azul: 15 amperios
Amarillo: 20 amperios
Transparente: 25 amperios
Verde: 30 amperios
Además de por el amperaje y color, los fusibles tienen distintos tipos según la forma o potencia y son los siguientes:
Plano: son los más comunes en los coches modernos. Son de plástico con los colores anteriormente mencionados y se insertan en la caja de fusibles. Tienen dos pastillas metálicas recubiertas por plástico del color marcad para el amperaje.
Vidrio y cilíndricos: se encuentran sobre todo en coches más antiguos. Tienen forma tubular y un cuerpo de vidrio o cerámica con terminales metálicos en los extremos.
Cartucho: presentes en algunos vehículos modernos, especialmente en el vano motor. Tienen un diseño rectangular robusto con una alta capacidad de corriente. Se suelen usar en circuitos críticos.
Maxi: se utilizan para sistemas que consumen mucha energía. Son más grandes y con mayor amperaje.
En mi coche, ¿qué funciona con fusibles?
Prácticamente todos los elementos eléctricos del vehículo están protegidos por fusibles. Los más habituales son:
Luces exteriores e interiores
Radio y sistema multimedia
Elevalunas eléctricos
Cierre centralizado
Climatizador
Toma de mechero / USB
Limpiaparabrisas
Centralitas electrónicas
Si uno de estos sistemas deja de funcionar lo primero que deberíamos comprobar es si el fusible está fundido.
Cómo saber si un fusible se ha fundido
En caso de que, como decimos, alguno de los componentes eléctricos de nuestro coche deje de funcionar, la causa más probable será que un fusible se haya fundido y hay varias formas de comprobarlo. La forma más habitual es visualmente. Se localiza el fusible del que se sospecha, se extrae con una pinza que suele venir en la caja y se mira el filamento interior. Estará fundido si el filamento está rojo, hay una mancha negra o el puente metálico está cortado.
Otra forma de comprobar si un fusible se ha fundido es comprobarlo con un multímetro. Sin duda este el método más fiable y con el que nos aseguraremos al 100%. Se pone el multímetro en modo continuidad y con las puntas se tocan los terminales del fusible y si hay pitido, el fusible está OK, si no hay pitido, el fusible está fundido.
Los síntomas de que un fusible puede estar fundido son los siguientes:
Un solo elemento eléctrico deja de funcionar. El resto del coche funciona con normalidad.
El fallo aparece de repente.
Cómo se cambia un fusible y cuánto cuesta
Una ve hemos comprobado que nuestro fusible está fundido, cambiarlo es un proceso relativamente sencillo que podremos realizar nosotros mismos siguiendo los siguientes pasos:
Apagar el coche: es aconsejable incluso retirar la llave del contacto.
Localizar el fusible: la mayoría de coches tienen dos o tres cajas de fusibles. Las ubicaciones más habituales son: bajo el capó (cerca de la batería) para sistemas de alta potencia, o dentro del habitáculo, generalmente a la izquierda del volante, detrás de una tapa en el salpicadero o cerca de los pedales.
Retirar el fusible: en la propia caja de fusibles hay una pinza que debemos unas para tirar, recto y sin forzar, del fusible para retirarlo.
Colocar uno nuevo: en el mismo lugar colocar otro fusible del mismo amperaje. Esto es vital, no debemos equivocarnos.
Cerrar la caja: una vez colocado cerrar la caja
Comprobar funcionamiento: una vez finalizamo el proceso encender el sistema y verificar que todo funciona con normalidad.
Si este proceso lo hacemos nosotros mismos y contamos con el repuesto es un proceso poco costoso que puede rondar entre los 2 y los 20 euros. Si por el contrario acudimos a un talles el precio subirá al añadir mano de obra y también dependerá del profesional elegio, pero podría alcanzar el costo los 90 euros.
22 febrero, 2026
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