Plex nos ha demostrado que no se compra un coche “bonito sólo para pasear”. Plex es de los que, si puede elegir, elige el más bestia posible. Y esta vez ha subido el nivel de forma absurda, se ha comprado un Porsche 911 GT3 RS con paquete Weissach, que básicamente es un coche de carreras al que Porsche le ha puesto matrícula para que puedas circular por la calle.
El nuevo coche de Plex: un Porsche GT3 RS Weissach
Este Porsche no está hecho para ir cómodo, ni para posturear en una terraza. Está hecho para ir a cuchillo. Lleva un motor atmosférico de cuatro litros, seis cilindros, que suena y empuja como si estuviera enfadado con el mundo. Supera los 500 CV de potencia y acelera de 0 a 100 en poco más de tres segundos rozando una punta de unos 300 km/h. Todo acompañado por un cambio PDK que no cambia de marcha, te da collejas.
Pero lo realmente enfermizo del GT3 RS no es el motor. Es la aerodinámica. Porsche ha cogido ideas directamente de Le Mans y las ha metido sin ningún tipo de vergüenza en un coche de calle. El frontal es una locura con numerosas entradas de aire, el coche genera una cantidad espectacular de carga aerodinámica y el alerón trasero es tan grande que queda más alto que el techo. A alta velocidad, este coche no corre, se pega al suelo.
Y por si eso fuera poco, lleva DRS, como un Fórmula 1. Pulsas un botón y el coche corre más en recta. Frena fuerte y el alerón se levanta para hacer de aerofreno. Totalmente innecesario para la calle, absolutamente perfecto para quien sabe lo que ha comprado.
Dentro, el GT3 RS no te trata como a un conductor normal. Te trata como a un piloto. Desde el volante puedes ajustar el coche como si estuvieras en un box retocando parámetros de la suspensión, el comportamiento o la respuesta del motor, todo pensado para circuito. Es uno de esos coches que te exige y si no sabes lo que haces, te pone en tu sitio.
A pesar de toda esta locura, pesa solo 1.450 kilos, porque Porsche ha metido fibra de carbono hasta en el último rincón. Puertas, techo, capó, asientos… todo a dieta. Y aquí entra el famoso paquete Weissach, que es básicamente decir: “vale, pero hazlo todavía más extremo”. Más fibra de carbono, piezas de suspensión más ligeras, una barra antivuelco de carbono y unas levas de cambio espectaculares.
El coche frena como si se acabara el mundo y monta unas ruedas traseras tan anchas que parecen sacadas de un camión. Agarre hay de sobra. Demasiado, incluso.
¿El precio? Arranca en 265.404 euros pero no lo mires como un gasto estúpido, es una inversión ya que ahora tienen uno de los Porsche más radicales jamás fabricados.
Plex no se ha comprado un superdeportivo para aparentar, al parecer quiere conducirlo en circuito, quiere aprender y quiere retar a otros creadores de contenido.
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