Lo que hace apenas un año parecía una quimera industrial hoy es una de las historias más fulgurantes jamás vistas en la automoción española. EBRO no solo ha vuelto, ha regresado para hacer historia. En tiempo récord, la marca ha desplegado 85 concesionarios oficiales plenamente operativos en España y ha protagonizado uno de los crecimientos comerciales más explosivos que se recuerdan en el sector.
Las cifras hablan por sí solas —y son sencillamente demoledoras—. Durante el año 2025, EBRO vendió un total de 12.459 coches, una cifra que contrasta de manera casi surrealista con los 28 vehículos matriculados en 2024. El resultado es un crecimiento récord del 44.396,4% en apenas doce meses, un salto sin precedentes que sitúa a la marca en el radar de toda la industria europea.
Una red nacional levantada a velocidad de vértigo
El éxito comercial no es casualidad. EBRO cerró 2025 culminando la puesta en marcha de 85 concesionarios oficiales, 83 de ellos con venta y posventa, en lo que ya se considera uno de los mayores despliegues comerciales jamás ejecutados por una marca en su fase de lanzamiento. Todo ello con capilaridad total, presencia en las principales áreas metropolitanas y cobertura efectiva en decenas de provincias estratégicas.
Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Bilbao, A Coruña, Palma, Las Palmas, Murcia, Alicante o Cantabria son solo algunos de los puntos donde la marca ya opera con normalidad. Lejos de una expansión improvisada, EBRO ha apostado por operadores nacionales consolidados, por la homogeneidad del servicio y por concesionarios integrales preparados desde el primer día para cumplir con los estándares más exigentes.
Además, el despliegue se ha realizado con proveedores, materiales y empresas españolas, reforzando el impacto positivo del proyecto sobre la economía nacional y subrayando el carácter industrial del regreso de EBRO.
Posventa de alto rendimiento y logística de precisión
Otro de los pilares del éxito ha sido la posventa. La marca ha alcanzado un Fill Rate del 98% en recambios, muy por encima de la media del sector, reduciendo drásticamente los tiempos de inmovilización de los vehículos. El corazón de esta operativa se encuentra en Azuqueca de Henares (Guadalajara), donde EBRO ha establecido su central de repuestos junto a Kuehne + Nagel, uno de los gigantes logísticos mundiales.
El Ebro S700 lidera el asalto… y el S900 sorprende
El espectacular crecimiento de EBRO se ha apoyado en una gama que ha conectado de lleno con el mercado español. El modelo más vendido en 2025 fue el EBRO S700, con 6.524 unidades, consolidándose como el auténtico motor comercial de la marca. Le siguieron el EBRO S400, con 2.873 unidades, y el S800, con 2.868 unidades, confirmando el éxito de la estrategia SUV.
Pero el dato más llamativo llega con el buque insignia, el EBRO S900: 194 unidades vendidas sin que el modelo hubiera sido aún presentado oficialmente ni al público ni a la prensa. Un fenómeno insólito que refleja el nivel de expectación y confianza generado por la marca en tiempo récord.
Un proyecto que ya juega en primera división
En total, EBRO ha alcanzado una cuota del 1,7% en el segmento SUV, con más del 70% de las ventas en el canal particular, un indicador clave de fortaleza de marca. A ello se suma una garantía oficial de 7 años o 150.000 km, ampliada a 8 años o 160.000 km en los sistemas híbridos, un argumento decisivo para miles de clientes.
El futuro ya está en marcha
Lejos de frenar, EBRO ya mira a 2026 con un nuevo objetivo: alcanzar los 120 concesionarios oficiales en España, manteniendo el mismo criterio que ha marcado su éxito inicial. Si 2025 ha sido el año del regreso, todo apunta a que 2026 puede ser el de la consolidación definitiva.
¿Logrará duplicar ventas la marca en este 2026?
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